© De la foto: Antonio Moreno

Si al fin en esa casa has encontrado vida
–tú me entiendes–
y ya no necesitas estas máscaras
con que vamos viviendo
los que aún no tenemos unas facciones propias,
dichoso tú que puedes vivir a todo riesgo
y tienes una cama segura cada noche.
Tú dirás que es bien poco,
que conoces a muchos en verdad afortunados,
pero dichoso seas
tú que sabes muy bien lo que elegiste,
poco o mucho,
y que ya no dependes de ninguna fortuna.

(De Este amor y este fuego, 2011)