a Adolfo Cueto*

Tú, de viaje, en Chile,
rodeado de montañas y olas;
yo aquí:
en el otro hemisferio de la vida,
en la habitual tertulia,
solo.
Hoy todos han viajado contigo a esas orillas,
a esas playas inmensas
consagradas por siempre para el canto,
mientras nuestra tertulia soy yo solo,
con un café con leche donde se desafinan los minutos
y caen con paciencia gota a gota.
Sólo quiero que vuelvas en cuanto sea posible,
reunirme de nuevo con esos compañeros de tu viaje.
Tú sabes dónde espero,
tú sabes que este asiento es mi morada,
donde a veces me cambio de postura:
cuando vienes a verme y a tomar una copa
con todos tus amigos.
Tú sabes que no viajo
porque gasté ya todos mis ahorros
cuando compré el billete del viaje postrimero,
que parece que sale con retraso;
y como no se sabe ni el día ni la hora,
yo espero aquí sentado en mi sala de embarque.
En esta cuenta atrás
quiero que me acompañes hasta la despedida,
que me digas adiós detrás de los cristales:
para que sepas bien por qué he esperado tanto
y por qué he de marcharme tan alegre
a mi eterno país de residencia.

*In memoriam. Adolfo Cueto falleció el 5-12-2016, con cuarenta y siete años

(De La cuenta atrás, 2000)