Me impresionaba de una forma extraña.
Siempre miraba al frente con agradecimiento.
Jamás se distraía con los escaparates,
salvo en un par de tiendas muy concretas.

Cuando nos presentaron,
apenas hizo falta decir nada:
nos conocíamos
desde quién sabe cuánto
y sabíamos bien nuestro camino.
Ambos, desde hacía tiempo, padecíamos
la herida de la muerte.

(De El paisaje total, 2014)