Cuando miras al sol una mañana
y asumes todo lo que el sol promete,
tu vida ya no tiene otro destino
que dejarse alumbrar desde tan alto.
Tus recuerdos, tu música aprendida,
tus ganas de saltar el horizonte
se quedan suspendidos
bajo la luz de un día
que te ha comprometido por entero.

¿Qué buscas más allá si aquí está todo?
¿Qué proyectos, qué afanes
te cargan con su peso, te revientan
y te impiden erguirte para mirar el cielo,
para acercarte al árbol prodigioso
de estas ciruelas rojas,
y acariciar la piel
y agarrarte del cuerpo de este fruto
que es ya el único fruto verdadero?

¡Cómo pesa el recuerdo dolorido
en la memoria leve de un hombre que está hecho
para arder totalmente esta mañana!

¡Cómo pesa el futuro imaginado,
cómo pesan los sueños,
cuando la realidad es tan hermosa
y te quiere desnudo en cuerpo y alma!

(De El paisaje total, 2014)