A mi hermana Margot

Margot, hay un lugar muy grande
que se llama Madrid:
tú no has estado nunca, te lo advierto,
porque estar en Madrid no es nada fácil.
No es cuestión de tres días, de un mes,
de un año entero,
porque Madrid es la vida
de todas las personas que han soñado
con venir a Madrid, con ver cómo palpita
el corazón del mundo.

Yo llegué aquí hace ya ¡tantos años!
y sigo viendo el mundo cada día más grande.
¿Tú sabes la de gente
que viene y que se va, sin que sepas a dónde?
¿Tú sabes la de historias que he vivido
sin saber cómo acaban?
Dice un amigo mío
que aquí las amistades se hacen y deshacen
y se vuelven hacer como si nada.

La cantidad de calles
que están por aquí al lado y no conozco,
la cantidad de barrios
que existieron un día y vuelven a existir
como si el tiempo
se hubiera equivocado.
La cantidad de mundos que descubres
una noche cualquiera.

Hay un lugar muy grande, Margot,
y yo no sé si quieres conocerlo.

Si un día te quedas sola,
¿qué vas a hacer, Margot,
en una isla?

(De Este amor y este fuego, 2011)