En el aire,
en las gotas de lluvia que ahora rompen
toda la pesantez de este verano
venido antes de tiempo,
en la cierta distancia a la que vibran
las nefastas noticias de la prensa,
en el silencio vivo con que me han escuchado los
alumnos,
en las tiendas abiertas de la calle,
en la paciencia
con que viajo de pie en el autobús
y en el desprendimiento decidido
con que dejo mi libro en la cartera
para agarrarme fuerte en los frenazos;
en las nubes oscuras, en el viento,
siento cómo me llamas
y qué clara es tu voz.

(De El paisaje total, 2014)