No te preocupes si te falta el tiempo.
Sí, yo ya sé que el tiempo
es condición de vida, agua de un manantial
no nuestro, pero agua al fin, la única
bebida que es sustancia de nuestra propia carne
y que no mana siempre en nuestra casa.

No te preocupes en los días de sed,
porque ya sabrás bien que nuestra vida
es sólo sed y agua, agua que ha de venir
de donde no sabemos. Tú procura
que tu sed nunca muera, que cada día crezca
tu sed, que quieras siempre
beber una vez más.

Por lo demás, si nos sobrara el tiempo,
si nos sobrara el agua,
¿dónde estaría
ese gran manantial con que soñamos?

(De El paisaje total, 2015)