Poema del mes

Enero de 1996

Siempre soñé, Valencia, en hacerte el poema
que ahora, sin quererlo, se me quema en los labios.
Te busqué desde niño entre todos los mapas
y nunca me bastó verte en pequeño.
Te estudié entre las fotos de grandes avenidas
y nunca había podido pasar y pasear por una de ellas.
Yo llevaba ya años, muchos años,
pensando en mil imágenes preciosas
para hacerte el poema,
el inmenso poema de mi vida,
al quedarme contigo
y quedarse mi vida para siempre
hecha toda poema por tus calles.

Pero me voy, Valencia, hasta ¡quién lo supiera!,
me voy como ese río que quise ver pasar bajo tus puentes
y ahora pasa por fuera de su cauce
desterrado de ti, Valencia al fin sin río,
llevando para siempre mi llanto hacia otras aguas.

Siempre soñé, Valencia, en hacerte el poema,
mi poema,
que tendré que escribirlo en otra parte,
que tendré que escribirlo,
escribirlo, 
escribir
¿quién sabe dónde?

(De Nueva estación, 2007)