
DÍA EN SU INTEGRIDAD
Día en su integridad.
Sol suficiente,
que ya puede ser luna o mil estrellas
y sigue siendo sol y día puro.
Porque si existe un día
y existimos tú y yo para vivirlo,
existe una verdad, un mundo nuestro
que ya será innegable.
Tronco de un flamboyán
que busca el cielo
y ya está casi erguido para poder mirarlo.
Si es noviembre y sus hojas siguen verdes,
podrá mirar el cielo cara a cara.
No habrá lluvias ni nubes
que alcancen a empañar su afán tan hondo.
Casa nuestra que ahora divisamos
mucho antes de llegar y hablar a solas:
atmósfera de todas nuestras respiraciones,
olor ya necesario en nuestra vida,
luz y sombra ya idóneos
para que el día se cumpla.
Con todo lo que vemos y palpamos
en este día siempre transcurriendo,
el tiempo al fin es único y bastante
para sabernos libres.
DeEl corazón y el mar(2020)

