
PROYECTO
a Eduardo y Paloma
Estás fundando hoy un hogar con esfuerzo,
con esa ilusión terca que tanto te conozco.
Pero esta vez te empeñas en hacer una obra
de por sí inacabable, en la que casi nada
depende de tu tiempo y de tus brazos.
¡Y me da tanta pena ver tanta juventud
que consume sonrisas y veladas
buscando eternidad donde tan sólo
te propinan envidias y viento y secarrales!
Porque a mí me da pena
(y tal vez no te importe, es lo de menos)
ver tanta juventud buscando vida
para llevarla luego por caminos cerrados,
por fronteras, por rutas que no existen.
Y tú, que es quien importa,
te me encoges de hombros en esta inmensa noche,
miras hacia delante y en lo oscuro
ves surcos que sembrar con tu semilla.
Mi pena, ¿qué más da?, ¿qué importa que yo sufra
de ver tanta alegría en el camino
que vas haciendo a golpe de tus propias pisadas?
Una mujer te espera cada noche
dispuesta a abrirte paso y a ser los dos camino
hacia un mañana incierto en consecuencias.
Y a ti te basta sólo con esa certidumbre:
una mujer entera en alma y cuerpo,
una cama que sabe ser lecho, pasto y cuna
de muchos corazones ahora innumerables
¡y un día quién sabrá...! Unos metros cuadrados
de un piso de alquiler y unos tabiques
que habrá que derrumbar quién sabe cuándo.
La voluntad, las ganas, están listas.
Un amor puede más que el estrés y las riñas y las lágrimas.
Una obra inacabable tiene razón de más
que una obra acabada...
¡Y a mí me da una pena de ver que tanto amor
es siempre insuficiente para pronosticar
el mejor desenlace de esta historia tan larga!
(Yo soy incorregible, ya lo sabes).
DeEste amor y este fuego(2011)

