
A UNA ANCIANA SEÑORA
"Toda una vida..."
En un vagón de Metro se sube un inmigrante,
con su guitarra a cuestas,
a remover la luz de esta mañana
y a remover tus sueños con sabores
que ya habías digerido.
"Toda una vida
estaría contigo...". Y tú, más sola,
dejas de ver a todos los que estamos sentados
hacia un destino igual o semejante:
no estamos realmente los que estamos contigo
cuando toda una vida nos separa,
cuando toda una vida, con todas sus edades
a punto de cumplirse, se atraganta un segundo
toda junta, inesperadamente.
Y una canción que sigue hablando de promesas
debe de doler mucho cuando ya es imposible,
o casi, comprometerse a nada;
y cuando aún te empeñas en creerte
lo que ya la memoria sólo puede negarte.
"Toda una vida..."
Tampoco sé en qué forma, ni dónde fue ni cuándo:
yo me bajo en la próxima,
antes de que una vida, toda,
empiece a derramarse mientras miras al suelo.
Abres el monedero: yo no sé cuánto puedes
(ni en qué forma, ni dónde)
pagar por una vida que ya no hayas pagado.
DeEste amor y este fuego(2011)

