
ESPACIO VERDADERO
Me he venido a vivir en el poema,
único espacio libre en este mundo,
mantel sobre el que como el pan recién salido,
espejo en que contemplo los granos de mi cara,
sueño en el que los nombres se encarnan para siempre,
fiesta en que todos vamos con nuestra ropa diaria,
lecho −fiesta más alta− donde nos conocemos.
Si tú fueras así, como te estoy mirando,
si es tu cuerpo este cuerpo que ahora me fascina,
si un día te sintieras como yo ahora te siento,
ese día el poema sería inútil,
vivir sería mirarnos y morir entregarnos,
con la sed de Narciso, a las aguas más limpias.
Pero no: yo me fío de todas tus palabras,
siento perfectamente a qué ritmo respiras,
tu piel va obedeciendo al roce de mis manos
y en ella va tu alma abriéndose del todo.
Pero no, no es posible: me engañas sin quererlo,
y cuanto más te explicas, más difícil saberte.
Las palabras no pueden −y nosotros tampoco−
detener un destino que está siempre más lejos.
De ti llevaré siempre un recuerdo inexacto:
me hace falta el poema para saber que vives.
DeNueva estación(2007)

