
CON TODO MI CARIÑO
Ahora que claramente te ves rico,
te acuerdas de tu hambre como de una leyenda.
Te quiero demasiado para inventar defectos
en tu presencia amable. Y el leve resplandor
con que seduce a todos tu segura sonrisa
es un mérito más, justamente ganado
a través de tu esfuerzo: ¡se ve tan transparente
tu alma por tu boca!
Serán sucios los ojos de los que te maldigan,
pues sé que no mereces ni un reproche siquiera.
En tu ropa tan limpia no cabe cualquier cuerpo
y sé que estás vestido con tu ropa más propia.
Tienes todo el derecho a ser como pareces,
y en eso no veo duda ni el más mínimo engaño.
Pero (siempre hay un pero: así es el ser humano,
y no es defecto tuyo ser hombre como eres)
olvidas que eres polvo (y polvo enamorado, no lo dudo),
pero precisamente porque el amor te ha hecho
tan rico en hermosura y en palabras,
no olvides que hasta ayer ibas buscando
por todos los caminos
un mendrugo de algo para calmar tu hambre
y un trapo suficiente para cubrir tus huesos.
Y no hagas del presente, pues que morimos todos,
el único momento más cierto de tu vida.
DeNueva estación(2007)

