
MELODÍA
Al fondo de mi valle suena el tiempo
de muy otra manera.
En la orilla del mar, en ráfagas muy suaves,
el viento me acaricia
y refresca el pasado y el futuro.
¡Qué paz en los apuntes de la apretada agenda!:
los deberes se leen y se aman
siempre que los cumplimos mirando el horizonte.
Como el niño que sigue con el dedo
los renglones de un cuento
hasta que entra la noche y se queda dormido,
los trabajos se cumplen mientras el sol alumbra
desde el monte a la playa y a todos los confines.
Cuando no alumbra el sol ya no hay trabajo:
hay un lento paseo
donde vemos distancias imposibles,
el infinito tiempo que nos queda
entre una estrella y otra.
Cuando entramos en casa,
no sabemos qué rumbo trae la noche.
Cenamos nuestro pan y nuestro vino.
Cenamos, ya en la cama, nuestros cuerpos,
hasta que nos dormimos y viajamos
hacia donde Dios quiera.
Al fondo de este valle
el mar, el monte, el cielo nos ofrecen
todo el tiempo del mundo,
su melodía íntima,
ya para siempre nuestra.
Valle de Guerra (Tenerife)
DeCuerpo humano(2024)

